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TRADUCTORES PROFESIONALES

TRADUCTORES PROFESIONALES: PRIMEROS PASOS

En el momento en que nos planteamos trabajar como traductores profesionales en el mundo de la traducción, pueden surgirnos algunas dudas. Sin embargo, existen unos primeros pasos en los que, si hacemos hincapié, conseguiremos consolidarnos como traductores profesionales, obtener una buena cartera de clientes y saber cómo mantenerla.

 

Por ello, y tras consultar con traductores con una larga experiencia en el sector, a continuación os proporcionamos una serie de pautas que deberían serviros para obtener estos propósitos.

 

¿Qué tipo de traductor quiero ser?

 

Lo primero que hay que tener claro es si queremos ser un traductor que trabaje para agencias, si queremos crear nuestra propia empresa o si, por el contrario, queremos convertirnos en traductores profesionales autónomos con clientes directos.

 

Las dos últimas opciones (es decir, la creación de una empresa de traducción o ser un traductor autónomo) requieren el diseño de una buena planificación de lo que va a ser nuestro negocio.

 

En cualquier caso, en ambos casos, es bueno contar con una página web propia donde se especifiquen los servicios y las combinaciones de idiomas que ofrecemos. En paralelo a una página web, también nos puede ser de gran ayuda la creación de un blog. El principal objetivo del blog debería ser el hecho de posicionarnos como profesionales de la traducción en la red y el de llegar, en consecuencia, a clientes potenciales.

 

Además, también es muy recomendable tener nuestro propio perfil profesional en LinkedIn especificando en él nuestra experiencia y los proyectos en los cuales hemos participado. Y, si es posible, pedir a nuestros clientes recomendaciones positivas que refuercen nuestra experiencia como traductores profesionales.

 

 

¿Qué necesito?

 

Lo primero que se necesita es un equipo informático en condiciones y unos programas de traducción que os ayuden en vuestra tarea diaria. Entre ellos podríamos destacar Trados, WordFast, Dejà Vu, Transit o MemoQ .

 

Y aunque hoy por hoy podemos obtener un sinfín de recursos gracias a Internet, la compra de diccionarios especializados en papel – tanto bilingües como monolingües – no debería descartarse. Además, contar con otros materiales de consulta como guías especializadas o la consulta a expertos sobre algún tema en concreto también debería estar dentro de nuestras prioridades.

 

¿Cómo consigo clientes?

 

Puede que consideremos esta la pregunta más difícil de contestar, pero la tarea nos puede resultar mucho más sencilla, si seguimos los siguientes parámetros:

 

  • Si lo que queremos es trabajar para agencias de traducción, lo mejor será realizar un mailing masivo a diferentes agencias para dar a conocer nuestro perfil profesional y la experiencia con la que contamos. También nos puede ser de utilidad anunciarnos en directorios especializados como por ejemplo Translator’s Café o Proz.
  • En cambio, si también estamos abiertos a trabajar para clientes directos, es importante que sepas que estos son los ideales para empezar. En primer lugar porque los hemos obtenido gracias al “boca a boca” tanto de amigos y familiares, y ello, además, nos puede beneficiar con posteriores recomendaciones. Además, en términos económicos, los clientes directos también pueden considerarse como ideales ya que con ellos podemos obtener tarifas más elevadas (las que normalmente cobran las agencias de traducción a sus clientes). Y ello, naturalmente, es lo que nos lleva al siguiente paso…

 

¿Qué tarifas aplico?

 

Las tarifas que apliquemos dependen de muchos factores pero, entre los más importantes, podríamos especificar tres:

 

  • El tipo de documento a traducir.
  • La urgencia en la realización de dicha traducción.
  • La dificultad de la terminología.

 

Una vez centrados en estos tres factores, es necesario investigar qué es lo que “se cuece” en el mercado de la traducción y ver en qué promedios se basa. Lo que sí es importante recalcar es que, por lo general, siempre se cobra por el número de palabras.

 

Una vez que tenemos claro el tipo de traductor que queremos ser, cómo conseguir los clientes y qué tarifas aplicarles solo nos queda un último paso: CONSERVAR ESOS CLIENTES.

 

El paso más importante: conservar a los clientes

 

Debemos tener claro que este paso solo lo conseguiremos si nos empeñamos en realizar un trabajo profesional y de excelente calidad día a día. Y la mejor forma de conseguirlo es formándonos de forma continua, aprendiendo nuevas técnicas, y con dos rutinas que no deberíamos perder nunca de vista:

 

  • SIEMPRE revisar las traducciones antes de entregarlas
  • NO INCUMPLIR jamás una FECHA DE ENTREGA

 

Por último, un par de consejos más que también pueden ayudarnos en nuestro camino hacia el sector de los traductores profesionales: procura siempre traducir textos hacia tu lengua nativa y, si puedes, intenta especializarte en un nicho.

 

Ser especialista en algún campo de la traducción como, por ejemplo, el de la traducción jurídica, te abre un abanico de grandes posibilidades ya que puedes ofrecer tus servicios a un gran número de bufetes de abogados que muchas veces precisan traductores especializados.

 

Y eso sí, paciencia, persistencia y mucho trabajo duro. ¡Suerte!

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